Dieta Mediterránea
Este estilo de alimentación es uno de los que más nos gustan y que más proponemos a nuestros pacientes en consulta.
Se le llama así porque se basa en el estilo de alimentación que tienen los países alrededor del mar mediterráneo. Y aunque son muchos y cada país tiene costumbres diferentes, hay varias cosas que comparten.
Las características más importantes de la dieta mediterránea son:
El consumo abundante de frutas y verduras
El uso de aceite de oliva como fuente principal de grasa
El consumo de productos lácteos, huevo, pescados y pollo con moderación.
Muy bajo consumo de carnes rojas
El consumo de nueces, hierbas y especias
Es una alimentación basada en plantas, granos integrales, leguminosas, grasas saludables, hierbas y especies. El vino se acepta y se toma con moderación junto con las comidas y la fruta normalmente de postre, en lugar de dulces y postres elaborados.
¿Por qué nos gusta tanto?
Es una de las dietas más estudiadas y con más evidencia científica.
Muchas de las organizaciones de salud más importantes como la American Heart Association y la American Dietetics Association la promueven para la prevención de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Por el tipo de alimentos que incluye, es una alimentación nutricionalmente densa y anti inflamatoria. Es rica en fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes, omega 3 y proteínas de alta calidad.
Además, se logra buena adherencia porque es flexible y no restrictiva. Bien diseñado, es un estilo de alimentación que se sostiene en el tiempo con facilidad.